EL SOL Y EL VIENTO

El Sol y el Viento del Norte discutían sobre

cual de los dos era el más fuerte.

Decidieron probar su poder en un caminante.

Ganaría quien lo obligara a quitarse el abrigo.

 

El Viento del Norte lo intentó primero.

Lanzó un soplo poderoso y únicamente

logró que el hombre se cubriera

aún más, para protegerse.

 

Llegó el turno del Sol. Al principio, resplandeció

suavemente y forzó al hombre

a caminar con pasos lentos.

 

Después, brilló cada vez con mayor fuerza hasta

que el caminante, ahogado de calor, se quitó el

abrigo y se tendió a la sombra de un árbol.

Así el Sol triunfó en la competencia.